De mi ausencia vuelvo, no con lo primero, si no que con lo mas importante: el nacimiento de nuestra bebecita.
Mi niñita nacio un jueves... aunque yo pense que la historia empezaba el lunes.
Ese dia amaneci sintiendome bastante mal, fui la unica en la casa que se agarro un bicho que me tuvo en el baño todo el dia. El martes en la noche tuve que partir al hospital porque con la deshidratacion me habian empezado a dar contracciones... que eran solo falsa alarma y un buen par de litros de suero lo soluciono.
Gracias a Dios el miercoles estuvo tranquilo, asi que pude reponerme porque el jueves en la mañana estaba durmiendo placidamente, cuando me despierta "la" contraccion a eso de las 5:30 am.
Esta vez tome unas clases prenatales bien buenas en el hospital, asi que con eso, y teniendo un parto en el curriculum, decidi levantarme y esperar tranquila en casa a que las contracciones fueran lo suficientemente fuertes para ir al hospital.
Al reves de cuando nacio la Lucita, en que las contracciones empezaron a lo lejos y suaves, aumentando en frecuencia e intensidad gradualmente, esta vez tenia contracciones mas o menos fuertes a intervalos irregulares, asi que espere un par de horas, pero ya para entonces eran SUPER fuertes y bien seguidas... yo todavia figuraba en pijama, sin ducharme y mas encima el tiempo estaba horrible, nevando, helado.
Asi que empece a tratar de alistarme. Me demore mas de una hora, porque entre contracciones era bien poco lo que podia hacer.
Cuando por fin nos subimos a la camioneta, ya estaba empezando a sentir que tenia que pujar, asi que estaba bien nerviosa porque nosotros vivimos a 20 - 25 kms del hospital, de los cuales, 4 son de ripio.
No habiamos salido de la propiedad siquiera, cuando, por los baches del camino me empezaron a dar contracciones horriblemente fuerte. "Mas despacio... mas despacio!! PARAAAAAAAAA!!" Yo ya veia que tenia la guagua ahi mismo.
Recupere el aliento y seguimos. Como el clima y los caminos estaban tan re malos, tuvimos que irnos despacito. Pucha madre, pensaba yo... capaz que tengamos que llamar paramedicos y bautizar a la guagua "Anna del camino"! jajaja.
No, mentira... yo trataba de concentrarme, calmarme y respirar para poder manejar las ganas de pujar que ya se sentian fuertes.
Continuara....